martes 10 de enero de 2012

Cinabrio

Gio McCluskey, NY, 2011



Antes de leer pulse este enlace: http://www.youtube.com/watch?v=qeaO0ZidQgc


Nouvelle vague “Human fly”




Llega el viento arrastrando estigmas de azafrán


en las noches incandescentes de cinabrio


y nos encuentra tendidos


desnudos de silencio


provocando incendios…

viernes 6 de enero de 2012

Esta Noche




Para Tania



Hay palabras que se expresan mejor con el cuerpo…


Entre nosotros no tendría haber distancias,


nada debería separarnos,


ni siquiera la ropa…





Ésta noche


voy a tejer una cascada de palabras con sus besos


para arrancarle suspiros a la luna que nos espiará celosa


desde su escondrijo nocturno…


Al cerrar el azul del cielo,


beberé sus humedades para desnudar la noche invernal


y dejarla afuera


tras la puerta


tras el cristal de los ventanales


lejana de nosotros que arderemos en una sola


absoluta llamarada…




Voy a tejer el viento de mi voz entre sus cabellos insumisos


y a enredarme entre sus piernas


entonces seremos un océano


y nunca más habrá nunca más…

jueves 5 de enero de 2012

Crisálida

Gio McCluskey, NY, 2011


Una polilla interrumpía la luz de la vela que alumbraba tenue el silencio de la habitación. Tres veces intentó espantarla, pero la mariposa continuaba insistente con su vuelo hipnotizado alrededor de la luz de la candela.
Buscó algo con que atraparla, pero en la habitación solo había papeles, matraces, vasijas y silencio. Decidido a terminar sin interrupciones su lectura, tomó su camisa blanca y con ella improvisó una red. Sin remordimientos atrapó a la mariposa y con ella enredada, abandonó la camisa carcelaria en una esquina de la cama para continuar con su trabajo.
Cuando la luna estaba por abandonar el punto más alto del cielo, dio por terminado su trabajo de alquimista. Una vez desembarazado del pensamiento racional sintió hambre, se levantó y se dirigió a la alacena, pero la encontró vacía. Regresó a su mesa de trabajo y calmó su apetencia masticando un pedazo de papel cebolla.
Finalmente se dirigió a la cama, dejó caer pesadamente su cuerpo sobre el colchón de tablas y paja, se envolvió en las sábanas y en el sueño.
Horas después, despertó con la sensación de una pluma en pleno vuelo, que agradable dijo, aunque no oyó su voz en el silencio de la casa, y recordó sus años de infancia en el pueblo costero, cuando flotaba infantil en el agua salada soñando que volaba.
Se resistía a abrir los ojos, quería seguir soñando, estiró sus brazos, hiperextendió la espalda hasta el crujir de huesos, quiso apoyar los talones en el muelle de la cama, pero solo sintió vacío. Un frío le recorrió la espalda, como si estuviera desnudo. Cuando abrió los ojos, un blanco lechoso le difuminaba la mirada, volvió a cerrarlos, se los frotó con los puños cerrados esperando con ello quitarse las lagañas. Los abrió de nuevo, pero el blanco seguía ahí. Un blanco de ausencia, un blanco de miedo. Después de la sensación de libertad, le invadió una sensación desconocida, extrañaba el suelo, la tierra firme, el colchón de tablas, la sabana raída sobre su cuerpo.
La respiración se le hizo entrecortada, quiso gritar, pedir auxilio, pero solo un ruido extraño afloró de su garganta. El aire que salía de su nariz movilizó al aire a su alrededor, pero más que aire parecía neblina. Bajó los brazos por detrás de su espalda, estiró las piernas lo más que pudo, pero no había nada sólido en que apoyarse. Estiró un brazo y lo giró con violencia, sintió el giro de todo su cuerpo, pero la vista era la misma, en realidad no sabía donde era arriba ni donde era abajo. Su mente empezó a dudar, sabía que hablaba pero no se oía, sabía que se movía pero no avanzaba.
Cuando se llevó las manos a la cara, solo miró frente a sí, un par de membranas, casi velarias. Recorrió con la vista, el lugar que sabía, ocupaban sus muñecas, sus antebrazos, sus brazos, pero solo encontró dos prolongaciones articuladas y recubiertas de telillas, que salían por detrás y a cada lado de su cuerpo. Eran como dos velas extendidas esperando el soplo del viento.
¡Estoy delirando! pensó, estoy atrapado en mi propia pesadilla.
Cansado de tantos esfuerzos cerró los ojos, se durmió por tiempo indefinido en el blanco sudario de lo que fuera su cama. Cuando despertó, sin pensarlo abrió las alas, aleteó un par de veces para desprenderse del letargo y sin más ni más, se fue volando.

lunes 2 de enero de 2012

11:11


El sordo no sabe hablar…





Empujó a dos manos la puerta principal del edificio sin esperar la activación del mecanismo automático, recorrió con prisa el silencioso y largo pasillo de acceso y en cuanto hubo traspasado el umbral de la puerta de su apartamento, se dirigió al armatoste que hacía las veces de escritorio, mesa y repisa, con cierto temblor en las manos, abrió la ventana de diálogo del buzón electrónico en el ordenador portable; lo único que encontró fue una breve nota, tan pequeña como la ventana que la contenía. No tenía saludos, ni remitente, solo una frase elaborada con caracteres antiguos: verbum caro factum est


Una nube de pensamientos ensombreció su semblante.


Tomó el aparato sin saber realmente que hacer con él, finalmente lo dejó sobre una mesilla de día, con pasos urgentes caminó hasta la vitrina empotrada en la pared poniente y sacó una botella de whisky, bebió directamente de ella un par de tragos para humedecerse la garganta reseca, caminó en círculos por la habitación desordenada y finalmente se tiró en la poltrona frente al ventanal que daba a Hyde Park… quería olvidar la imagen persecutoria que rondaba en sus laberintos cerebrales después de leer la enésima noticia de entre la infinidad de notas periodísticas de los últimos años, que señalaban que un alguien lleno de ambición, en concierto con un selecto número de personas resguardadas en algún lugar secreto, maquinaban desde computadores magnéticos el caos que restauraría el orden necesario, haciendo un uso sistemático, soterrado y perfectamente planificado de terrorismo social y por supuesto, del poder mediático de las redes sociales que posibilitan la difusión de algunas ideas falaces convirtiéndoles en verdades, por el simple efecto de la repetición.


Intentaba acallar la oleada de pensamientos con largos tragos de whisky, pero no lograba conseguirlo, las ideas llovían incesantemente en su cerebro y los efectos del alcohol no lograban distraerlo del hilo de pensamientos que se había desatado en su cabeza.


El miedo como recurso necesario para el aislamiento y control de las masas transubstanciadas, basado en el vacío de conocimiento, la inseguridad de bienes y personas, y la incertidumbre en el futuro más inmediato, generaban una espiral de silencio e inopia que tenía a los colectivos sociales atados de ojos y oídos y al borde del precipicio.


El miedo escarba, sorraja las estructuras más internas, nos indefensa, deja un hueco emocional que es fácil de explotar por los que autonombran justicieros. Frente al caos, la deificación de los caudillos puede ser una salida fácil o una tentación difícil de rechazar…
Del otro lado estaban los vociferantes corifeos de la regeneración espiritual y moral (inexcusable, dicen ellos), convenientemente encubierta, en movimiento social, y comandadas las huestes incendiarias por el mismo perverso autor, que provoca y sale a defender lo perdido.


Al través de la ventana creía percibir el olor del incendio.


En su cabeza rebotó una frase escuchada en la mesa vecina del bar que acaba de abandonar hacía apenas un par de horas. -Siempre es necesaria la presencia de un salvador que consolide la esperanza, aunque para ello se tengan que propiciar víctimas útiles a la causa, derramar sangre, eliminar a los opositores y hacer uso de la violencia… ¡Mano firme señores, mano firme es lo que se necesita!


Los sucesos de los últimos años no dejaban lugar a dudas, la concatenación de acontecimientos sangrientos de diferente magnitud y virulencia barruntaban una larga noche de tormentas…


Bebió dos tragos más de un solo tirón, se miró el tatuaje sobre el antebrazo izquierdo, quiso pensar que nada de eso era cierto, las arrugas de su piel se hicieron más prominentes sobre las heridas antiguas, por experiencia propia desconfiaba de los hombres devenidos en mesías…


Desmond Harris


11:11 hrs


208 de Juárez

miércoles 21 de diciembre de 2011

...I think liar a good porrito and drink several shot of tequila/


Leon Russell - Can't Get Over Losing You
http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3D6b_DVhLdyKk%26feature%3Drelated&h=dAQGOUL-nAQGzot7yUquqaKfJfIzvaq1pswrR0pXDCASMwQ

...I think liar a good porrito and drink several shot of tequila/
not to forget that and I forgot/
a river cry me/
cry me a river...

Creo que liaré un buen porrito y beberé varios tequilas
para no olvidar que ya olvidé
un río que me hace llorar

Llorar como un río…


Joe Cocker, Mad Dogs - Cry me a River 1970
http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3DSMwXPueu-RM&h=QAQH7SQXzAQEQUWlAa0zrWaubh0XSSCVkASW45sK4mWM8vQ

…In reality you have always been something of an imaginary friend/a pale shadow/a thread of smoke/at a long road with no signs or warnings of closeness/To silence of a sleepless night that never ends...

En realidad siempre has sido algo más parecido a un amigo imaginario
a una pálida sombra
a un hilo de humo
a una carretera prolongada sin señales ni avisos de cercanía

Al silencio de una noche insomne que no acaba


Maybe, Janis Joplin
http://www.youtube.com/watch?v=caiBo_wTxrY&feature=related

…Drink until Soylent/I submerge myself in the densities of dark eyes wind/To dream that dream...

Beberé hasta que el destino nos alcance
Me sumergiré en las densidades del viento que oscurece los ojos

Soñaré que sueño


Desmond Harris

Variaciones sobre una charla callejera




Osiris Puerto, DF, 2011




Que poderoso el fluir de la tinta…


Hay tardes violetas en el horizonte
en que parece como si el sabor de la tinta
se confundiera con el de la pólvora

y las palabras se subordinaran entonces al incendio

despeñándose

eritreas

provocando abismos al caer…

Pueblo de Tlalpan

Variaciones sobre Fly Away de Linda Perry

Desnudo ácido, Foto Cinka Baños, DF, 2011





…Podré arrancar los vestigios de la espalda
desnudar las venas
y sin más auxilio que el de una tarde en blanco y negro
lanzar el cuerpo al vacío…


Pueblo de Tlalpan